jueves, 6 de mayo de 2010

Tres poemas

Roberto Rico

Así seguimos colocando ladrillos en el muro
y sobre los muros cascos de botella…
José Lezama Lima

OCHO son los ladrillos; tres los muros,
de ocho ladrillos cada uno.

El Paradiso así llamado
descompone el aplomo de su hilera
para sobreabundar hacia lo elástico
que cifra la rapsodia, ese baluarte
maravillado en su sinuosa linde marítima.
Más sordo que una tapia, el Todoídos
oleaje de la diáspora
lame que lame hasta enlamar el lomo de un cuaderno
que con todas sus letras ya pronuncia
en un vaivén de octópodos telones:
Paradiso
       rapsodia
              diáspora.


*


BELICE fue fundada
sobre la superficie de un pantano
relleno con astillas de caoba
y botellas vacías de ginebra.
Vulnerable al contagio del ejemplo,
resolví construir otra muralla
sublunar en el patio de mi casa;
visto lo cual, me armé de ingenio para reunir el vidrio
mas no para obtener a bajo costo madera fina
como aquí mismo deberá apreciarse.

*

POR su hechura sin tacha, el horizonte
de inobjetable cima en filamentos
traduce la pacífica querella
que los cristales rotos de una tapia
sostienen contra el ceño de quien mira
—caleidoscopio a la intemperie—
los fragmentos del tiempo tornadizo.