miércoles, 25 de noviembre de 2009

Tres poemas

María Auxiliadora Álvarez

MAR DE CAL
“el firmamento se sostiene sin columnas”
dijo un maestro

pero el mar de abajo es de cal El mar
donde quedamos
(inmóviles por mucho
tiempo e impresos por menos)

mirando hacia arriba Con lo único
que de nosotros puede moverse
Aún:

y derramando (a la inversa) pequeñas
e interminables
gotas blancas y duras


LA PORCIÓN INTOCADA
y no se podrán beber juntos los jugos de la tragedia
con los de la experimentación

porque los unos tienen sabores y colores transitorios
y los otros no
(como sin substancia la porción
intocada Entre los dos):

la espuma de arriba se desbordará en fOrmas
CAMbiantes
pero el peso retomará Del fondo su mismidad


EL MIEDO
cada quien dio lo que pudo Y lo que el miedo
no le arrebató Porque es mucho lo recibido
que tal vez (aún) devolveremos mal:

ojos que vimos —No podríamos haber sobrevivido
a lo inanimado— Sufrir que vimos
Y pues Reír

todo fue armado por la esperanza: el viaje era
hacia el tú
(pero como la esperanza vino armada
tuvo que disparar)