miércoles, 25 de noviembre de 2009

Tres poemas

Roxana Crisólogo

TE DESPLOMASTE en el albedrío del aire
rodaste como una canción desmedida
en los textos más complejos del agua
en las arañas de luz que las palmeras
arrancan de una multitud
acordonada de pájaros
sin estación ni orilla

es tierra firme la playa
el mar su mundo interior
los nudos y voces que el faro
anticipa
en círculos y vitrales
de amaneceres borrosos

escenas de una vida aparente
en la lentitud de los techos
de una inclinación mortecina que arde

y sin embargo una lluvia invisible
tiende su espalda jabonosa
para cepillarla
la música
se arropa en su mundo
interior

alguien se ofrece para leerme el tarot
las estrellas digo compañera
no creo en aquellos cartoncitos pintados de rojo
pero reconozco sus dedos
tu pasión
aquella luz


*

EL MUCHACHO del cabello de colores
esconde el torso
en su caparazón de tortuga
el sol desbaratará sus aletas
cedidas al abandono de la arena
y la arena formará ecos turbios
de un cuerpo
desvanecido en la playa

Montañitas
las olas rasguñaban el cielo teñido
de nubes

corrías tabla
pero también el tiempo corría
sobre la cresta
de algo inalcanzable
y la tabla descendía
acercando distancias
la mirada puesta
en las olas
te hace vulnerable a aquello
que no se repite

la posición segura
es el equilibrio
de las aves

aún no he aprendido la técnica
y una y otra vez no una
sino más olas
me golpearán las espaldas

bambolearse
sobre lo que te coge inadvertido
someter
ése es el destino del surfista

acariciar el espinoso rastro del mar
luego sabré poner los pies
sobre la tierra

aplastar su pico de garza


*

LOS GRITOS de las urracas
de pie en el horizonte
siento que la cabaña va a derrumbarse

¿caerán los cocoteros sobre algún desprevenido bañista?
¿aquel israelí dejará de cantar?

en unas horas debo tomar el tren
que me devolverá a Delhi
dejar el sol
la villa de turistas
los pantalones rayados

volaré sobre un mar
de botellas plásticas
vendedores de incienso
y una geografía
que nos dará de beber
algo
que no nos dejará silenciosos

ellos tomarán sus motos
y sus chicas rubias
arrastrarán el sol bajo sus pies

yo volveré a Delhi
siguiendo el arco iris
de los anuncios de publicidad

acompañaré la fragilidad
de los rickshaws
que alegremente
aletean en las esquinas

el paso lento de las muchachas
que van a la escuela
como si no supieran a dónde ir