jueves, 24 de septiembre de 2009

Dos poemas

Alberto Blanco


VASO

Un
vaso
de vidrio
no es transparente

No
sólo el
vidrio es
claramente denso

El
vacío
también
tiene su espesor

La
luz que
lo atraviesa
se difracta al instante

Y
sigue
su camino
con leve alteración

Sin
que su
naturaleza
cambie para nada

Sin
nadie
que atestigüe
la plenitud del vacío

Su
nombre
es como un eco
del vaso que lo contiene


ESPEJO

Camino
y recuerdo
aquellas promesas
hechas a al calor de la pasión

Feliz
adolescente
con ánimo de complacer
a todos los que me rodeaban

Y hoy
muchos años
después de la promesa
¿qué es lo que queda en pie?

Yo
me lo
pregunto
sin hallar respuesta

Veo
de pronto
desperdigados
y brillando en la banqueta

Un
montón
de trozos de vidrio
de todas formas y tamaños

Veo
que ya
no existe
el espejo original

Pero
cada trozo
sigue reflejando
el mundo por completo