jueves, 19 de marzo de 2009

Pentimentos

Juan Manuel Gómez

¿Y me preguntas hoy por qué estoy triste?
De los álamos vengo

Ángel González, “Casi invierno”


La brisa del tiempo
Mueve apenas la piel de durazno
Del lóbulo de tu oreja
Te acercas a mí
Más
Y más
Tal como un día fuiste
Violenta chorrera
Aguacero
Fuerza única
Motor inmóvil
Principio y fin de la planicie vulgar
Que registran los mapas
Y del abismo que de ellos escapa
Arriba y abajo

Blasfemia preciosa

* * *

Te jalé a la pista, Fey
Dije tantas cosas
Te abracé como si fueras todavía
Esa rara flor con que soñaba
Y me hundí
De un golpe
En las arenas movedizas de la memoria

* * *

Una gota de saliva de tu boca
Aleph
Oráculo
Taladro incesante
De pentimentos
Ensordecedores

* * *

Tu pubis
Superficie pulida del cielo
Tersa jungla
Dónde he de morir
Cegado
De sol

* * *

Me pregunto si los besos que te di
Caben en un papel como éste
¿Y los que no te di?
Unos podrás desaparecerlos
Con ayuda del viento
Pero los otros, no
Arden
En mí

* * *

No tengo salida
Lo sé
“Las mujeres toman la forma del sueño que las contiene”
No hay lugar donde pueda esconderme
Pero me queda un consuelo:
Conmigo
Tú también morirás

* * *

Frente al mundo móvil
Floto entre brazos que sostienen niños risueños
O serpientes retorciéndose
Gente
En cámara rápida
Por doquier
Entra a las tiendas
Cruza la calle
Va y viene
Apresurada
Y las palabras pasan
Y se van

¿Cómo detenerlas?
Rondan como mil cuervos la cabeza
Graznan como el caos

De nada sirve
Fumar el humo de su boca
Y que ella lo aspire luego de mis labios
Y los pilares y los muros de mi universo
Se derrumben conmigo

Arrancarme la cara y aporrearla contra el suelo
Mientras mis ojos
En un rostro desencarnado
Fijan las palabras que pasan
Para volver a construir del aire enrarecido
De sus pulmones
Esa prisión de la que ya me había liberado
Y que ahora añoro

De nada sirve

* * *

De lo que resta aún por decir
Blablabla Blablabla
Valdría la pena
Tan solo
“Acércate y levanta la falda sobre tu cintura
Acércate más y libera los pelos ensortijados de tu pubis rubio”
Y continuar el Blablabla con mis ojos en tus ojos
Y el dorso de mis dedos

Pero el invierno se ha llevado las hojas
Y entre los árboles espectrales
No hay nadie